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La terapia que va al grano (y por qué eso no significa que sea superficial)



Hay una idea muy extendida de que la terapia tiene que doler para funcionar. Que si no llevas meses hablando de tu infancia, de tu madre, de la vez que en tercero de primaria te quedaste sola en el recreo, no estás haciendo el trabajo de verdad. Spoiler: a las personas que necesitan cambiar algo ahora, ese enfoque no les va tan bien.


Sesenta años mirando lo que mantiene el problema. No lo que lo causó.


La terapia breve estratégica lleva más de seis décadas funcionando. Nació en el Mental Research Institute de Palo Alto, California, de la mano de investigadores y científicos que se hicieron una pregunta incómoda: ¿y si el origen de un problema no es lo más relevante para resolverlo?


Lo que mantiene el dolor tiene una lógica. Una lógica que se puede interrumpir.


Pongamos un ejemplo concreto, Tienes miedo escénico antes de cada presentación en el trabajo. Llevas años así. La terapia breve estratégica no va a preguntarte cuándo fue la primera vez que sentiste vergüenza en tu vida. Va a preguntarte qué haces exactamente cuando el miedo aparece, qué intentas para que no pase y si eso que intentas te está funcionando (obvio, no, por eso estás buscando terapia).


El problema con "intentar más de lo mismo"


Watzlawick, uno de los pensadores del MRI de Palo Alto, tenía un concepto que de tan obvio es genial: more of the same. Más de lo mismo. La mayoría de los bloqueos no son el problema original sino lque a solución que has estado aplicando para resolverlo se ha convertido ella misma en problema.


Piensas demasiado para controlar la ansiedad y la ansiedad crece.


Evitas la conversación difícil para preservar la relación y la relación se deteriora más despacio, quizás, pero con más certeza.


Te esfuerzas el doble en el trabajo para dejar de sentirte una impostora y el agotamiento llega antes que la confianza.


La trampa no está en ti, sino en el circuito. Y los circuitos se pueden interrumpir.


Breve significa eficiente, no sin profundidad


Seis a diez sesiones con objetivos concretos y con tareas entre sesiones que no son deberes de colegio sino pequeños experimentos para ver qué se mueve cuando tocas una pieza del mecanismo. La profundidad se mide en lo que se mueve de verdad, no en meses.


Para quién es esto


Para ti si llevas tiempo con algo que se repite y ya sabes que sola no estás pudiendo moverlo. Si has probado otras cosas y algo no terminó de encajar.


La primera sesión ya es trabajo y empezamos desde el minuto uno.


Sol Arrabal - Especialista en terapia breve afirmativa.


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